martes, julio 10, 2007

Volviendo a casa

Ayer estaba volviendo a casa de mis padres desde mi casa.

Había estado llevando un mueble y unas cuantas cosas a mi nueva casita, el caso es que volvía al filo de la noche, cuando el atardecer pasa a anochecer. Por la misma calle que he pasado miles de veces durante los últimos 25 años...

Y recordé...
Y rememoré...

Esos veranos en los que los niños del barrio corríamos, jugábamos, peleábamos hasta que se hacía de noche y teníamos que volver a casa a cenar.

Qué culpa teníamos nosotros de que en verano se hiciera de noche mucho más tarde y siempre me perdíera la cena salvo cuando mi madre se asomaba al balcón a llamarme a ver si había suerte y la oía...

Hemos crecido, hemos cambiado, ya ni nos vemos por el barrio, casi nos hemos vuelto unos desconocidos.

Ahora el parque es de otros...

Todavía no me he recuperrado de la nostalgia que me entró.

4 comentarios:

Estrigoiu dijo...

Lo mejor amigo , es que ese niño seguirá corriendo y jugando en la Ventilla mientras perdure en tu imaginación, eso nunca te lo podrán arrebatar. Yo tampoco me olvido de esa tripulación de lujo del submarino que creábamos debajo de las escaleras del taller del picota; ¿recuerdas las cargas de profundidad? :-)

sweep blue dijo...

Yo aun sigo jugando y corriendo en ese barrio en el que creci, la Ventilla, cada vez que visito a mi madre .. me encanta :D

El Tio Matt dijo...

estrigou, esa trupilación sigue allí, eso no se olvida, simplemente se deja de recordar :D

sweep blue, mis sobrinos empiezan a tener edad como para correr y jugar en ese barrio, pero coincidimos poco.

Estrigoiu dijo...

.. Lo mejor era como protegíaos el "casco" de las cargas de profundidad: con chicles. Nadie me puede quitar la sensación de ir en un auténtico submarino nuclear a la caza de los malvados clase Viktor soviéticos :)